Elecciones y conferencia de la OIT

{image}http://www.eldia.co/images/stories/020610/002.jpg{/image}La encuestas son las grandes derrotadas en estas elecciones presidenciales.En algunas ocasiones éstas han pretendido reemplazar el debate político e inducir la votación de sufragantes débiles, que pretenden estar en el pelotón triunfante. Es lo que se conoce como el voto útil.

Para la segunda vuelta electoral, sin duda se realizaran alianzas programáticas o adhesiones clientelistas, que definirían el rumbo de la Nación, posiblemente por los próximos ocho años.

En esta ocasión la Conferencia de la OIT, que se realiza anualmente, ha pasado un poco desapercibida por el proceso electoral, pero ya comenzaron las sanciones contra el Gobierno nacional, Colombia ha sido incluida en una preselección de 40 países que deben rendir cuentas en la 99º Conferencia de la OIT, por violación de los derechos humanos y las libertades sindicales.

El tratamiento dado por el Gobierno a muchos conflictos laborales, es de orden público y son conocidas las famosas interceptaciones telefónicas por parte del DAS, a dirigentes sindicales, de la oposición y magistrados, entre otros.

En los últimos ocho años han sido asesinados 537 sindicalistas y las investigaciones sobre los responsables materiales e intelectuales, no avanzan.

Para el diálogo social no hay voluntad política del gobierno, ni los empleadores, las centrales sindicales, han presentado múltiples propuestas para disminuir el desempleo, que hoy está en el 12.2%, aumentar el PIB y disminuir la desigualdad y la exclusión social, sin hallar un ambiente de concertación.

Los empresarios obstruyen la actividad sindical y niegan la negociación colectiva de los conflictos laborales, igual hace el gobierno con los empleados públicos, no negocia el tema salarial ni la estabilidad laboral y tampoco cumple las Sentencias que favorecen a los trabajadores.

Como sucede con la Sentencia C-614 de 2009 de la Corte Constitucional, que obliga a que las funciones permanentes de las entidades sean cumplidas por trabajadores de planta, en cambio de cumplir, pareciera que el gobierno estimula la tercerización laboral.

Tampoco el gobierno presenta las iniciativas necesarias al Congreso de la República para incorporar a la legislación nacional los Convenios de la OIT o desarrollar el Artículo 53 de la Constitución Nacional.

Sin lugar a dudas, Colombia volverá a ser el país más nombrado por la violación sistemática de los derechos humanos y las libertades sindicales.